¿Son un fraude los premios literarios?
Respondí a una publicación sobre el fraude que puede suponer que los premios que dan las editoriales estén vendidos desde un principio... Lo escribí como comentario en Facebook, no esperéis que esté bien organizado o sea magistral... 😐
«Hay que aceptar que la literatura, aparte de muchas otras cosas, también es un negocio. Y que las editoriales dan los premios teniendo en cuenta si esos libros se van a vender o no. No es un engaño a los lectores, porque son los lectores los que deciden lo que se lee más y lo que se lee menos... Y las editoriales, cuando quieren vender, se adaptan al gusto mayoritario para dar premios y editar libros...
Las editoriales son negocios y hay familias que viven de ellas... Por distintas razones, siempre va a haber libros más populares y libros menos populares... Y no pasa nada. Hay libros para todos los lectores y lectores para todos los libros... E igualmente hay diferentes tipos de escritores, como los hay de lectores...
Y quienes no escribimos para vender libros (a veces tenemos muy claro por qué escribimos, y otras, no le encontramos sentido alguno) tenemos asumido que lo nuestro es escribir... Que vender o no vender no es lo más importante..., incluso cuando no podemos pagar las facturas... Que lo importante es escribir lo que sentimos que debemos escribir y escribir como sentimos que debemos hacerlo... Y lo demás, pues es ajeno a nuestro impulso creador.
Por supuesto hay autores que dan importancia a vender y se adaptan al lector, siempre los ha habido. Y están en su derecho. No tiene por qué molestarnos. Cada uno, lo que le haga feliz. Aunque a veces lo hacen obligados por las editoriales, también hay que tenerlo en cuenta...
Yo nunca he estado dispuesta a que los editores modifiquen mis obras para que se vendieran más, y me ha dado igual que un lector haya tenido que leer algunos de mis libros tres veces para comenzar a entenderlos... No pasa nada...
** No entro en el tema "calidad literaria", porque es un tema complicado y (salvo quien logra ser "objetivo") cada uno llama "calidad" a lo que le gusta. Por eso (y porque el dinero manda en los negocios) es tan difícil dar premios que aprecien la calidad por encima de todo. Y además, yo también valoro muchísimo que esa calidad vaya acompañada de un deseo activo de mejorar el mundo. #LectoresEmpeñadosEnMejorarElMundo ».