MIS NOVELAS

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Mis novelas

Mito de la Caverna de Platón

Thea von Harbou

 
¿Recuerdas la película Metrópolis de Fritz Lang? Pues Thea von Harbou (que fue su esposa de 1922 a 1933) es la autora de la historia (una novela de 1925) y del guion de la película. También fue la guionista (junto con su esposo y director) del film M (En España, M, el vampiro de Düsseldorf), uno de los primeros del cine sonoro alemán.

Thea von Harbou nació en Tauperlitz (Baviera) en 1888 y murió en Berlín en 1954.

No te la pierdas si no la has visto: https://youtu.be/6qiBk6oQ1RI?si=bWfrPM1iM9q4Vg8N 

https://www.facebook.com/reel/2085448321993829

La película no triunfó en su momento (para esa masa mayoritaria que decide lo que tiene éxito y lo que no), pero es sin duda un gran regalo para los cinéfilos de todas las épocas.

https://www.youtube.com/watch?v=CD7oq8-oFCk

https://www.youtube.com/watch?v=UjyLLs11TV8

https://www.youtube.com/watch?v=7E38q0rykG8

https://www.youtube.com/watch?v=3E3fn_8JgLw

https://www.youtube.com/watch?v=ASMb2OTJ2dI

😾

Thea von Harbou también dirigió dos películas, junto con Leni Riefenstahl, que fue bailarina, actriz, fotógrafa, directora de cine, productora..., y tuvo que trabajar como directora para el gobierno nazi (aunque ella dijo haber tratado de resistirse y, finalmente. elaborado documentales de forma profesional para el Gobierno, sin conocer sus crímenes hasta después de la guerra), lo que posteriormente le trajo consecuencias. Muy interesante su vida también.


*

https://de.wikipedia.org/wiki/Metropolis_(Roman)

https://es.wikipedia.org/wiki/Metr%C3%B3polis_(pel%C3%ADcula_de_1927)

https://es.wikipedia.org/wiki/Thea_von_Harbou

https://es.wikipedia.org/wiki/M_(pel%C3%ADcula)

https://de.wikipedia.org/wiki/Thea_von_Harbou 

https://de.wikipedia.org/wiki/Metropolis_(Film)

https://de.wikipedia.org/wiki/M_(1931)

https://de.wikipedia.org/wiki/Leni_Riefenstahl

El camello cojito

 

El camello cojito 

un poema de Gloria Fuertes


El camello se pinchó
con un cardo en el camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.
 
Baltasar fue a repostar
más allá del quinto pino...
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su “Longinos”.
 
—¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!
 
—son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido—.
 
El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va espeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.
 
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
—Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
 
A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!
 
Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino.
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.
 
Y a las tantas ya del alba
—ya cantaban pajaritos—
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un hombre
a un niño recién nacido.
 
—No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
 
A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
le hace cosquillas al Niño.


Pequeño poema infinito

 


PEQUEÑO POEMA INFINITO

Equivocar el camino
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios.

Equivocar el camino
es llegar a la mujer,
la mujer que no teme la luz,
la mujer que no teme a los gallos
y los gallos que no saben cantar sobre la nieve.

Pero si la nieve se equivoca de corazón
puede llegar el viento Austro
y como el aire no hace caso de los gemidos
tendremos que pacer otra vez las hierbas de los cementerios.

Yo vi dos dolorosas espigas de cera
que enterraban un paisaje de volcanes
y vi dos niños locos que empujaban llorando las pupilas de un asesino.

Pero el dos no ha sido nunca un número
porque es una angustia y su sombra,
porque es la guitarra donde el amor se desespera,
porque es la demostración de otro infinito que no es suyo
y es las murallas del muerto
y el castigo de la nueva resurrección sin finales.
Los muertos odian el número dos,
pero el número dos adormece a las mujeres
y como la mujer teme la luz
la luz tiembla delante de los gallos
y los gallos solo saben votar sobre la nieve
tendremos que pacer sin descanso las hierbas de los cementerios.

Federico García Lorca

(Foto: nieve en Getafe, Madrid, hoy 5 de enero de 2026)